Se puede descubrir Barcelona desde la Fundación Joan Miró, en el parque de Montjuich, cuyos jardines escalonados dominan el puerto, o desde el mirador del Tibidado, cuyos 532 metros coronan el vasto anfiteatro en que se escalona la ciudad. Un gigantesco damero de avenidas y de calles cuadriculan la ciudad moderna, la basílica de la Sagrada Familia, obra maestra del arquitecto Antonio Gaudí, el Palacio de la Música Catalana, el Arco del Triunfo de Barcelona, el Palacio del Ayuntamiento, la Casa del Acediano, entre otros lugares impresionantes para disfrutar. La Plaza de Cataluña, sigue siendo el corazón de la cuidad, su rambla, con sus playas como la playa de la Barcelonesa, la que recibe más gente, la playa Icaria, con arenas finas, la playa Mar Bella, donde se practica el nudismo entre otras, con sus kioscos, librerías, sus puestos de flores, etc. El famoso barrio chino, lleno de bares, desemboca en la avenida de “music-halls”, con muchos cafés. El barrio gótico, un maravilloso barrio, auténtico, medieval, se encuentra entorno a la catedral flamígera, un conjunto único de palacios, secretas plazas, murallas romanas, que desembocan por un lado en la plaza de San Jaime, centro de la vida administrativa, donde se halla el palacio de la Generalitat. En la calle Montcada, se encuentra el palacio Berenguer de Aguilar que alberga el museo Picasso. Sus museos como el museo de la Cerámica, Museo de Arte Moderno, el Museo de la Catedral, entre otros. Una variedad de paseos para no perderse y su noche, llena de propuestas, desde discotecas, pubs, cafés, teatros, cines, etc. |